Como el día amaneció lloviendo, nos lo tomamos con calma y salimos a eso de las 9:30.
Durante el desayuno aproveché para grabar un poco de la tv japonesa, que es de lo más extraña. Siempre ponían cosas tipo cámara oculta, de recreación de hechos delictivos o programas en los que charlan varias personas o comentan algo mientras les muestran en cuadros pequeños para que veamos sus caras de lo que están viendo y comentan.
Como esta vez no cogeríamos un shinkansen, nos tocó andar más dentro de la estación ya que es enorme y los trenes de cercanías nos pillaban en la otra punta.
Cogimos un tren en shin-osaka hacia la estación de Osaka, con una sola parada, y ahí íbamos a coger la loop line, pero vino primero un rapid service y nos subimos, aunque tuvimos que bajarnos más adelante, para esperar el de la loop line, ya que terminaba el servicio antes de llegar a Osakajokoen Station, la estación que más cerca nos dejaba del castillo. Hay que tener en cuenta que por la misma vía pasan distintos trenes con diferentes destinos, por lo que hay que fijarse siempre en el nombre del tren o en los carteles de las vías.
Durante el desayuno aproveché para grabar un poco de la tv japonesa, que es de lo más extraña. Siempre ponían cosas tipo cámara oculta, de recreación de hechos delictivos o programas en los que charlan varias personas o comentan algo mientras les muestran en cuadros pequeños para que veamos sus caras de lo que están viendo y comentan.
Como esta vez no cogeríamos un shinkansen, nos tocó andar más dentro de la estación ya que es enorme y los trenes de cercanías nos pillaban en la otra punta.
Cogimos un tren en shin-osaka hacia la estación de Osaka, con una sola parada, y ahí íbamos a coger la loop line, pero vino primero un rapid service y nos subimos, aunque tuvimos que bajarnos más adelante, para esperar el de la loop line, ya que terminaba el servicio antes de llegar a Osakajokoen Station, la estación que más cerca nos dejaba del castillo. Hay que tener en cuenta que por la misma vía pasan distintos trenes con diferentes destinos, por lo que hay que fijarse siempre en el nombre del tren o en los carteles de las vías.








